Hay veces en las que siento que me falta el aire, en las que necesito gritar fuerte, muy fuerte, que me encantaría escaparme de este lugar y salir corriendo, y no detenerme nunca, hasta llegar lejos, a un lugar desconocido, diferente, nuevo..a un lugar en el que me pueda sentir libre. a salvo, y respirar..respirar como nunca antes lo había hecho.. lento.. suave.. profunda mente
Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos, y eso será donde menos te lo esperas, en el instituto, en el supermercado o en mitad de una boda. Y cuando llega descubres que ahí no acaba todo, que el final de un camino sólo es el principio de otro, y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado. Y esconderse es lo que menos te importa, lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida, y ya sólo importa el hoy, el presente y lo que queda por venir...
Realmente las personas somos idiotas en pensar con encontrar la felicidad, buscamos la felicidad en nuestros sueños, en cosas grandes y ostentosas y dejamos de lado las cosas imperceptibles, cosas pequeñas que tenemos día a día, pero que creemos que no significan nada, pero al final cuando conseguimos aquello que tanto ansiábamos, nos damos cuenta de que la felicidad se quedó en el camino, en las cosas pequeñas, imperceptibles y ahora ya no podemos recuperarlas, y que lo importante no es el objetivo, sino como llegamos hasta él.

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